El rey de los 6.000 obstáculos

Escrito por Esteban Coria, 24/12/11

Por ANDRÉS ARMERO

“Cada atleta tiene un sueño olímpico”. Abdelaziz Merzougui repite esta frase hasta la saciedad con una fuerza que contagiaría a todo un ejército. Nadie le va a parar. Su fe ha sido concebida para superar el doble de obstáculos que sus rivales. “El año pasado fui al Campeonato de España de 3.000 obstáculos a Málaga sin comer ni beber”. Allí se retiró, pero este atleta de origen marroquí no quiere oír hablar de disculpas: “Estábamos en Ramadán, ¡qué le vamos a hacer!”.

Hace cinco años se bajó de una patera en Lanzarote para subirse a un mundo desconocido. Allí le esperaba Ayad Lamdassem, el actual referente del 10.000 y del cross español, que ayudó a Merzougui a escapar de su otra realidad. Lamdassem era el mejor consejero posible. No en vano, había saltado de la ventana de un hostal en Santiago cuando competía con Marruecos en los Mundiales universitarios de cross. Ambos entrenan en Lleida a las órdenes de Antonio Cánovas y representan a España, con sus papeles en regla.

“Lamdassem es mi amigo, mi hermano; no es sólo mi paisano, es todo”, asevera un Merzougui emocionado que no dudaría a la hora de prolongar la cadena solidaria: “Él lo hizo por mí y me trató muy bien; yo lo haría por otro”. Recientemente casado, pero sin hijos, busca piso con su mujer en Lleida. La etapa en la que vivía en una residencia con otros compatriotas que quieren seguir la estela de Lamdassem ya es historia.

Orgulloso del equipo español
En el plano deportivo, se alzó con el Campeonato de Europa de Cross en categoría júnior y con una meritoria plata en el Europeo Sub 23 de Ostrava en 3.000 obstáculos. Allí, a sus 20 años no le importó perder el oro con Sebas Martos, una de las joyas de la corona del atletismo patrio: “Es muy bueno y muy buena gente, no me enfadé ni nada. Lo importante es la Selección, estamos bajo la misma bandera. Fue una pena el cuarto puesto de Toni Abadía”.

Hace unos días estuvo en Guelmim (Marruecos) visitando a los suyos. Allí, le recibió una familia encantada de ver a su hijo triunfar. “Nunca pensaron que saldría por televisión”. Él les cuenta que defiende orgulloso la bandera española, sin importarle algún posible comentario: “Cada uno puede decir lo que quiera, yo sé que va a salir bien, voy a darlo todo”.

Este año busca centrarse en la pista cubierta e ir cogiendo tablas para las grandes citas internacionales al aire libre. Aunque también representará a España en el Europeo sub 23 de cross en Velenje (Eslovenia).“Estoy bien, más fuerte que antes”, esboza como siempre lo hace, con una risa en sus labios.

Aquel niño que vibraba con las galopadas de Hicham El Guerrouj ya es un hombre. Sabe que el paso al maratón es cuestión de tiempo y sueña con poder ayudar en el asfalto al hombre que le abrió las puertas de su futuro, Lamdassem. “Ojalá algún día pueda entrar de su mano en alguna carrera”. Merzougui se desvive para poner la guinda a una preciosa historia de superación. “Tengo que entrenar, no puedo perder el tiempo, he arriesgado mucho para ello”. Y concluye haciendo gala de su sentido del humor: “Hay que trabajar para salir más en el MARCA”.

Twitter: @andresgarmero

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